Las personas en silla de ruedas, expulsadas del Metro

https://madridsolidario.net/las-personas-en-silla-de-ruedas-expulsadas-del-metro/

Soy usuario en silla de ruedas. Solía viajar en Metro. Lo prefería al autobús por su regularidad, porque no estás sujeto a los incidentes del tráfico de una gran ciudad como Madrid. Y porque muchas de sus estaciones estaban adaptadas. Bien es cierto que muchas otras no, que la adaptación de algunas dejaba mucho que desear y que, por tanto, en puridad, no se puede afirmar que el Metro de Madrid fuera plenamente accesible. No obstante, era un transporte útil para las personas con discapacidad física, como yo.

Pero eso ha ido cambiando los últimos años. Y ha cambiado por un empeoramiento del mantenimiento de los ascensores, lo que se manifiesta en que cada vez es más frecuente encontrarte alguno estropeado. Es tan frecuente que rara es la vez que puedo llegar al sitio al que voy sin tener que dar un rodeo, porque no puedo salir en la estación a la que voy o no puedo hacer el trasbordo que necesito hacer. A veces me ocurre incluso que, al encontrar un ascensor estropeado y tener que cambiar de ruta, tampoco puedo hacer esa ruta porque también por ahí están fuera de servicio los ascensores.

Tal es la frecuencia con que encuentro ascensores estropeados que rara es la vez que puedo llegar a mi destino sin problemas. Por ello he puesto varias reclamaciones. Lamentablemente siempre responden igual: “Tenemos 500 ascensores…” y me dicen que hay una aplicación para el móvil que me avisa de los ascensores estropeados. Una tomadura de pelo, ya que no se trata de avisarme de que no puedo ir a donde quiero o necesito ir. Se trata de que los ascensores (que existen y que, por tanto, son un gasto económico) funcionen correctamente.

Si no puedo acceder al Metro para ir a mi destino, el Metro no es accesible. Aunque de 500 ascensores estén funcionando 400. No es accesible. Un usuario en silla de ruedas necesita coger entre 4 y 8 ascensores cada vez que viaja en Metro. Con uno solo que falle, ya tiene que cambiar de ruta o, incluso, terminar cogiendo el autobús. En la práctica esto equivale a expulsar del Metro a los usuarios en silla de ruedas.

¿Tiene esto que ver con los recortes? Y, en caso afirmativo, ¿tiene que ver con haberle regalado miles de millones a la banca o con haber privatizado las cajas de ahorros? Dicho de otro modo: ¿tiene que ver con la corrupción legalizada?

Sea por el motivo que sea, descuidar el mantenimiento de los ascensores del Metro es una irresponsabilidad política. El buen funcionamiento del transporte público es fundamental para la vida social y económica de una gran ciudad como Madrid. Y el Metro mucho más, pues desahoga el tráfico en superficie, que suele ir al límite de su capacidad.

Por tanto, si antes había dinero y medios para garantizar el mantenimiento de los ascensores y ahora no lo hay, los responsables políticos, el gobierno de la Comunidad de Madrid, como mínimo, deberían explicar en público qué ha pasado con ese dinero y esos medios. ¿A dónde han ido a parar? ¿Dónde se los han llevado? Que expliquen por qué el Metro ha dejado de ser accesible, por qué las personas en silla de ruedas hemos sido expulsadas del Metro, y quién se beneficia de ello.

Guillermo Linares

Facebooktwittergoogle_plusredditpinterestlinkedinmail

También te podría gustar...

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

17 − quince =